Asiste a la premier

Espera nuestra próxima premier

La Princesa y El Sapo

Una princesa única

10 de Diciembre de 2009 - 7:32 pm | El Blog del Ovario del celuloide La Princesa y El Sapo | imprimir imprimir | 1 comentario

princesaysapoPor Mónica Pizano 

Desde que Barack Obama ganó la presidencia de Estados Unidos, parece que el tener la piel oscura es lo de hoy, ahora le toca a Walt Disney Animation Studios entrar a la moda del “look Obama” y nos presenta a Tiana, la protagonista de raza negra de la película La Princesa y el sapo.

La historia se desarrolla en la excéntrica ciudad de Nueva Orléans, Tiana es una joven que ama la cocina y uno de sus máximos sueños es abrir sus propio restaurante, trabaja para la familia de Charlotte La Bouff, una chica que sueña con ser princesa y casarse con el Príncipe Naveen. 

El príncipe, víctima de la codicia de Lawrence, su sirviente, es convertido en un sapo, que debe ser besado por una princesa para volver a su forma original, pero antes debe sortear una serie de espectáculos.

La historia es más que conocida, es el cuento clásico de la chica buena que al final tiene su recompensa.

Con esta historia Disney vuelve a la animación que le diera reconocimiento mundial, la 2D, la que iniciaría la tradición hace 75 años, pero ahora dada la coyuntura mundial la princesa es de raza negra, además regresa a las películas con canciones, como lo fueron algunas de las más grandes historias de Disney en el pasado: La Bella y la Bestia y El Rey León

Lo mejor de la película son las imágenes en exteriores y el sonido a ritmo de jazz, cortesía de Randy Newman, sin olvidar la tierna historia de amor entre una luciérnaga y una estrella a la que bautizó como Evangeline.

La Princesa y el sapo (The princess and the Frog)
EU, 2009
Dir. John Musker y Ron Clements
Voces en ingles: Anika Noni Rose, Bruno Campos, Keith David, Jim Cummings, Jenifer Lewis, Terrence Howard, Oprah Winfrey


Start Slide Show with PicLens Lite PicLens


La Princesa y el Sapo o lo políticamente correcto

06 de Diciembre de 2009 - 6:40 pm | Blogs Críticas Especiales El Blog de Fernando Bañuelos La Princesa y El Sapo Principales | imprimir imprimir | Comenta

princesa y sapoLos analistas cinematográficos más chabacanos no dejan de comentar  que Tiana, la princesa de la más reciente aventura animada La Princesa y el Sapo (The Princess and the Frog Clements-Musker/ EUA 2009)  es negra porque actualmente en los Estados Unidos, lo políticamente correcto es que todo sea afroamericano, incluido el presidente.

Los estudios Disney,  productores de la cinta,  se rasgan las vestiduras negando tan desproporcionada afirmación y la realidad, terca y contradictoria que es,  también tunde las bases de dicho argumento, anunciando que la popularidad de Barack  Obama ha caído en más del 50 por ciento desde que empezó su mandato hace 11 meses. 

Susan Sarandon,  una de las actrices más democráticas y combativas del arcoíris ideológico hollywoodiano, de plano declaró en las entrevistas promocionales de la película Desde mi cielo  (The Lovely Bones – Jaclson EUA/GB/NZ 2009), donde por cierto el director de la trilogía de El Señor de los Anillos pierde el rumbo de fea manera,  de acuerdo con la crítica estadounidense, que está harto decepcionada con la actitud demostrada por su presidente ante la invasión a Afganistán.

Mientras tirios y troyanos deshojan la insulsa margarita racial y de la geopolítica, Disney  nos asesta un certero producto retro que de manera premeditada muestra unos trazos burdos tratando, en estos tumultuarios tiempos del perfecto dibujo cibernético y digital,  de regresar a la animación tradicional, o sea a la segunda dimensión, al dibujo a mano sobre celdas, que había abandonado desde el año 2004 con la fallida y desgarbada  Vacas Vaqueras (Home on the Range Finn-Sanford  EUA/2004).

En La Princesa y el Sapo se usó lápiz sobre papel,  que después fue escaneado o digitalizado en la computadora.  Una vez que se supera la trabazón psicológica de adaptarse a los trazos “antiguos” se entra de lleno en una riquísima y bien lograda fuente de influjos culturales que van desde las caleidoscópicas coreografías post-crack del 29 de Busby Berkeley, el de  las Chicas de Ziegfeld (Ziegfeld Girl Berkeley –Leonard EUA 1941),  hasta el rendido homenaje a los musicales de Broadway actuales, innegables los guiños con Rent (Rent Columbus EUA/2005) pasando por el nacimiento del jazz, el Ragtime  y los “vapores de paleta”  que surcaron el Mississippi en “Cita en San Louis” (“Meet me in St. Louis” Minelli- EUA 1941) todo ello responsabilidad de Randy Newman. 

La película está muy lejanamente basada en “La Princesa Rana” obra escrita en el 2002 por la señora E.D. Baker, divorciada, madre de 3 hijos  y habitante de Búfalo, Nueva York quien se dio a la tarea de darle corporiedad y especular en torno a la ya sobada leyenda del sapo que se convirte en humano si lo besa una princesa… negra. La acción se sitúa en el Barrio Francés de la ciudad de Nueva  Orleans durante el mandato del presidente Woodrow Wilson quien fue el 28 presidente de los Estados Unidos de 1913 a 1921.

En tiempos de la Primera Guerra Mundial llega a Bourbon Street  el baquetón príncipe Naveen de Maldonia  como invitado del Mardi Gras. Un brujo ojete, fanático del Vodoo, el Doctor Facilier,  lo convierte en sapo, recurriendo a una constante temática de la que Disney ha hecho uso y abuso en el 95 por ciento de sus películas: la antropomorfización de cientos de animales. Para romper el hechizo, Naveen le pide a Tiana que lo bese,  pero en lugar de regresar a su condición de humano el príncipe baboso/mocoso  y bailarín convierte a la soñadora afroamericana en rana y tendrán que recorrer todo el Bayou para terminar enamorándose como es lógico y ella fundando su ansiado restaurante con menú cajun,, creole y Jambalayo. 

Lúcidos y soprendentes son los momentos en que hay una marcha de luciérnagas,  la danza en casa de la hechicera buena Mamá Odie que entre botellas multicolores y apoyada por un coro de flamingos les expresa su apoyo a la diferencia,  la secuencia en la que el embaucador brujo vodoo hechiza al príncipe y el hallazgo del lagarto trompetista en un  homenaje tácito a Louis Armstrong . Todo políticamente correcto es y pese a ello la película convence y por “un pelote  de rana calva” se libra de ser una babosa y fallida película Disneyana filmada por los mismos responsables de La Sirenita y Aladino

Tweet this!Tweet this!Start Slide Show with PicLens Lite PicLens